LA RESTAURACION
PROMETIDA
CHRISTIAN MISSIONARY
WORK
************************************
P. O. Box 763 Glendale, Arizona 85311 USA.
Fax
(623) 849-6029 E-mail: restprom@att.net
www.restauracionprometida.com http://home.att.net/~restprom/
****************************************************************************************************************************************************************************************************************************************************************************************************************************************
LA JUVENTUD
Y SUS NECESIDADES
Por: Jorge A. Hernández
(Pastor
y Misionero)
&
¿Con qué limpiará el joven
su camino? Con guardar tu palabra.
(Salmo 119: 9)
PREFACIO
===========
Inicialmente debemos decir que este es el tiempo donde tenemos
la juventud más necesitada de la historia. Porque desde los días de Noé Dios no
estuvo de acuerdo con el pensamiento del corazón del hombre porque estaba
inclinado al mal desde su juventud.
&
Y
vio Jehová que la malicia de los hombres era mucha en la tierra, y que todo
designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el
mal. (Génesis 6:5)
& ...porque el intento del corazón del
hombre es malo desde su juventud:.. (Génesis 8:21)
Por esa causa hemos dedicado este estudio a los jóvenes,
esperando que en alguna manera alguien pueda ser ayudado, por lo menos a
comprender un poco la responsabilidad que pesa sobre sus hombros. Pues ellos
son los candidatos a substituir a las presentes generaciones. Las cuales en
alguna manera heredaron los males de las anteriores y no deseamos que las
futuras generaciones sean peores que las que han pasado o las que están
presentes. Porque al igual que mantener
la carrera profesional, debe mantenerse la carrera familiar que es la que debe
prevalecer.
Por lo tanto; es nuestro deseo
que lo expuesto en este libro pueda ayudar o al menos inspirar a otros a hacer
el bien, instruyendo a nuestros jóvenes con la claridad y transparencia del
pensamiento limpio.
(EDITOR)
“La felicidad no consiste en obtener lo que uno desea, sino en amar lo que uno tiene.”
***********************************************************************************************************************************************
&
¿Con
qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra.
(Salmo 119: 9)
La
edad juvenil, es una de las etapas más delicadas para el ser humano por causa
de que ahí se cometen los más grandes errores o se prepara el pedestal de
grandes triunfos para la vida futura. Por lo tanto, conviene obtener la mayor
información posible para saber que es lo que se necesita, para lograr lo más
conveniente según las posibilidades de cada individuo, sea hombre o mujer. Por lo tanto; dividiremos nuestro estudio en
cuatro partes para obtener una idea más clara de las necesidades juveniles:
Estado, Posición, Necesidad, Respeto.
El
estado actual de la mayoría de los jóvenes, es de inestabilidad emocional,
sicológica y espiritual. Hablamos de jóvenes entre los 12 y 18 años de
edad. La inestabilidad emocional en muchos casos es el resultado de los
conflictos hogareños y de la sociedad misma. Los cuales producen en el joven un
efecto de desconfianza e incapacidad para enfrentarse a la vida. Por consiguiente: es necesario que los padres
tengan un poco más de comprensión, y establezcan un sistema de comunicación más
estrecho con sus hijos. Con el propósito de infundirles confianza y ayudarles
emocionalmente, para que se desarrolle esa capacidad en el individuo que le
permita entender que tiene la habilidad de realizarse en la vida. ¿Cómo se logra
esto? Estableciendo metas prácticas
sujetas a la realidad y no a los sueños. El
joven necesita el tiempo y ayuda necesaria para lograr una preparación ya sea
una carrera, profesión u oficio, por
medio del cual finalmente podrá estar en capacidad de formar un hogar y
establecer una familia sobre bases sólidas tanto material como socialmente.
La posición de los jóvenes en este
tiempo es muy difícil y las causas son ampliamente conocidas: en primer
lugar se enfrentan a un mundo civilizado con múltiples puertas de atracción,
tanto positivas como negativas.
Dicho
de otra forma: el desarrollo y
avance tecnológico, produce puertas
positivas a un mundo que está cambiando radicalmente la vida de los seres
humanos en el planeta. Por ejemplo:
hay más campos de acción laboral en diferentes carreras profesionales,
comenzando desde el terreno agrícola, médico, arquitectónico, hasta el
científico en sus más altos niveles. Pero al mismo tiempo se abren puertas de
carácter negativo, las cuales provocan a las nuevas generaciones con
luces falsas de estimulación mental y emocional, a tal grado que los jóvenes de
ambos sexos se deslizan suavemente por el umbral de estas alucinaciones,
pensando que podrán regresar de ellas en el momento que quieran, pero
lamentablemente, se introducen en un campo desconocido el cual absorbe la
fuerza de su juventud y son muy pocos
los que logran salir, no sin antes
quedar marcados con un historial en sus vidas que no podrán borrar jamás.
Esas
puertas les llamaremos: “Puertas del Mal” las cuales al pasar por
ellas, presentan un mundo sin fin, con un mercado de producción y consumo en
términos alarmantes. En este ambiente de producción se encuentran
profesionales dedicados a producir en sus laboratorios, desde el más pequeño
estimulante, hasta la más grande y
mortífera droga con un poder de adicción indescriptible, que lleva al
consumidor a un estado de dependencia total, destruyendo sus valores humanos
tanto morales como espirituales,
convirtiendo a un joven en un guiñapo humano capaz de dañar hasta su
propia madre, así mismo arrastra a una
niña a un nivel de inmoralidad tan bajo, que si ella pudiera despertar de esa
pesadilla tendría repulsión de si misma,
porque en esa condición es capaz de hacer cosas que con una mente limpia
y sana jamás haría.
Naturalmente que éstas puertas del mal se dividen en diferentes
categorías y presentan productos de distinta clase. De modo que no solo
hablaremos de drogas de carácter químico o vegetal, sino de otro tipo de drogas
tales como: Doctrinas con enseñanzas que distorsionan la forma natural
del pensamiento humano, presumiendo que las nuevas generaciones tienen que
evolucionar hacia nuevas formas de doctrina,
cualquiera que sea su nombre o bandera, ya sean de carácter religioso,
laboral, artístico, político o de otra índole. Y en la época actual se está
bombardeando la mente de los niños con todo tipo de información “infantil,” que
a la vista de cualquier persona parece inofensivo, pero que al final será
desastroso. Por ejemplo: Las
caricaturas comenzaron simples utilizando un pato, un pollo, un ratón, un
pájaro volando. Etc. Pero actualmente se utiliza un dinosaurio, una serpiente,
un dragón que vuela y toda clase de monstruos habidos y por haber, a tal grado
que los niños están perdiendo el temor
a lo espantoso.
Preguntamos ¿Cómo estará la mente de estos niños al llegar a mayor edad?
Si se habla del futuro de una o más
generaciones, de antemano vemos que no se esperan noticias alentadoras, especialmente
en el área delincuencial porque como fue anticipado por el Señor, “Por haberse multiplicado la maldad, la
caridad de muchos se resfriará.”
(Mateo 24: 12) Eso nos indica
que la maldad tiene un
tiempo para sembrarse y otro para la cosecha. Y si no se siembra en los niños
la buena semilla, entonces simplemente se espera una cosecha dañina. ¿Qué
podemos hacer al respecto? Toca en este tiempo instruir a la juventud la cual
es la fuerza actual de la humanidad, para que tomen cuidado de los pasos a seguir,
para que en su debido tiempo formen sus hogares en una forma responsable y
puedan hacer uso de esa fuerza juvenil, sabiendo que su posición actual no es
de simples espectadores, sino que tienen una gran responsabilidad con las
nuevas generaciones.
La
necesidad de la juventud en términos generales es de una orientación de
carácter profundo, comenzando por la comunicación con sus padres
para establecer una forma más fuerte de confianza. Esta es la herramienta más grande
que se le ha dado al ser humano; Por lo tanto debe practicarse con mayor
frecuencia de parte de los adultos hacia los jóvenes, con el propósito de
acortar distancias y de esa manera establecer el vínculo de confianza que
permita el intercambio de ideas e inquietudes para buscar soluciones,
desarrollando un trabajo hogareño en forma de equipo, donde el padre y la madre
son los principales protagonistas. Pero se necesita que el joven no sea
esquivo, o sea que no trate de evitar la comunicación bajo ningún pretexto, que
entienda que su colaboración es indispensable para su propio beneficio y de esa
manera se desarrolle un hilo de confianza que permita plantear a sus padres
cualquier necesidad o problema por el cual ellos estén atravesando.
Lamentablemente; la comunicación ha tomado un lugar secundario
especialmente en los hogares, lo cual hace difícil la tarea en unos más que en
otros. Sin embargo se debe comenzar en alguna parte antes que sea demasiado
tarde. Dentro de las necesidades juveniles citaremos lo que consideramos
vital para su futuro.
La
corrección tiene su lugar y su tiempo y cada joven debe entender que la
corrección que recibe de sus padres es parte de su formación la cual le permite
desarrollar un carácter que será vital para desenvolverse adecuadamente cuando
llegue a la edad madura. Cuando el niño alcanza la edad juvenil se convierte en
el blanco de los sueños y las falsas oportunidades de libertad. Lo primero que aflora en la mente de muchos
jóvenes es el deseo de ser libres del yugo paterno, sin tomar en cuenta que no
se puede saborear la libertad si no se está en condiciones de valerse por sí
mismo. Dicho de otra manera: “No se puede disfrutar
de libertad, si económicamente se depende de otros.” ¿Por qué? Porque
se necesita, casa, ropa, alimentos, transporte, medicinas y todo lo necesario
para la subsistencia cotidiana, aparte de la madurez para conducirse en la
vida. Por otro lado; lo justo sería apoyar en sus años maduros, a aquellos
seres que se sacrificaron cuidando y sufriendo al lado de sus hijos hasta
verlos crecer y llegar a una edad donde pudieran valerse por sí mismos. Esto es
tan real que en la Biblia encontramos el único mandamiento con promesa el cual
dice: “Honra á tu padre y á tu madre, porque tus días se alarguen en la
tierra que Jehová tu Dios te da.” (Exodo
20:12)
Por
lo tanto, ese es el punto de partida donde los padres podemos comenzar a
orientar a nuestros hijos inculcando en ellos el deseo de la superación
constante para motivarlos a prepararse y así disfrutar de la vida, donde el
hombre y la mujer necesitarán las herramientas necesarias para navegar sobre
las aguas del sistema social que cada día es más incierto y con mayores
exigencias, a tal grado que las oportunidades de trabajo y los mejores empleos,
están reservados a los más eficientes y con mayor preparación en las diferentes
materias existentes.
Esta
realidad es tan clara, a tal grado que los jóvenes entre los 18 y 30 años
llegan al punto de desilusión, cuando han formado un hogar y se encuentran con
necesidades difíciles de solventar por causa de la competencia humana. En otras
palabras: Los seres humanos nos hemos multiplicado en forma alarmante y eso no
tiene solución a corto plazo. Por lo tanto es necesario buscar soluciones en el
ámbito hogareño y no se pueden obtener a menos que comprendamos que una familia
es “un equipo” el cual debe trabajar en conjunto bajo términos de
armonía y comprensión, respetándose mutuamente con el único propósito de
alcanzar la paz y la felicidad que en muchas ocasiones se ausenta, provocando
situaciones indeseables que dañan la estabilidad familiar. Entendemos que para
lograr esas metas es necesario un plan de trabajo el cual debe ser elaborado de
acuerdo a las necesidades y posibilidades de cada hogar.
A
continuación y a manera de sugerencia, trataremos de presentar un “Plan de Trabajo Familiar” Con el único
propósito de incentivar a la juventud para que motiven a sus padres y les
ofrezcan su colaboración para buscar una salida apropiada a sus necesidades
juveniles.
Este plan podría constar de 3 partes
básicas las cuales deberían darse a conocer a cada miembro con capacidad de
participación en el mismo y son: Educación, Economía, Proyectos.
Consideramos
que el nivel de educación de una persona contribuye a que exprese en mejor
forma sus ideas. A manera de ejemplo diremos que es parecido al aprendizaje de
una lengua o idioma. Todo lenguaje audible se aprende por imitación de sonidos
y el niño aprende lo básico en el hogar, y cuando llega a la edad escolar,
simplemente añade nuevas palabras a lo que ya conoce y de esa manera enriquece
su vocabulario. De igual manera la
educación escolar sirve para elevar el nivel de conocimientos que finalmente serán
las herramientas que el individuo sea hombre o mujer utilizará en el resto de
su vida. Por esa razón hacemos énfasis en la necesidad de la preparación
personal, con el fin de mejorar la calidad de vida de las futuras generaciones.
En ese sentido se puede realizar una plática familiar donde participen los
padres (o encargados) en unidad con sus hijos y se dé oportunidad a todos los
que forman el equipo o grupo familiar, para que expongan sus anhelos de
superación y sus ideas con el fin de lograr acuerdos de cooperación mutua y así
obtener las metas que se propongan.
Como
es conocido; vivimos en una época donde los recursos económicos no son muy
abundantes, especialmente en los hogares que se fundaron con muy poca o ninguna
preparación. De modo que eso no debe ser motivo de desaliento, porque si se
logró de alguna manera establecer un hogar, ahora es tiempo para sacarlo
adelante. Si hablamos de un hogar donde
solamente hay niños, entonces toca a los padres visualizar que es lo que
quieren para sus hijos en el futuro. Y de esa manera comenzar a hacer los
preparativos necesarios para la preparación de esos futuros jóvenes, y deben
comenzar por obtener una vivienda propia para cuando llegue el tiempo de apoyar
a sus hijos en su preparación, no sea un obstáculo el hecho de no tener donde
vivir. Recordando que se comienza por lo pequeño. Tomando en cuenta que la
gente triunfadora es la que puso a un lado los pensamientos negativos tales
como: ¿Y si me quedo sin trabajo? ¿Y si me enfermo? ¿Y si no tengo para la
comida, como tendré para comprar una casa? Con ese tipo de mentalidad ni los
pájaros aprenderían a volar. De modo que nuestra mentalidad debe ser: ¡Si otros
pueden, yo también puedo! ¡Y con la ayuda y la fe en Dios seré más que
vencedor! Entonces ¿Qué debemos hacer?
Simplemente cambiar nuestra mentalidad y comenzar a ¡TRABAJAR CON MAS
GANAS! Y lo más importante. “Una buena administración en todos los
sentidos” Porque debemos recordar que “el
tiempo perdido, hasta los santos lo lloran.” De modo que es importante
saber administrar, el tiempo, el dinero, la salud, etc.
Continuando podemos decir que si es un hogar con jóvenes, se puede
utilizar esa fuerza juvenil, y a cambio de un futuro con oportunidades,
conviene un esfuerzo hoy. Y los jóvenes deben saber que son piezas útiles, si
utilizan los zapatos de los triunfadores. ¿Cuáles zapatos? Aquellos que
fueron diseñados para proteger los pies de los que desean aprovechar su tiempo
para lograr metas difíciles, y no perder su tiempo en cosas vanas y sin
provecho. ¿Quiere eso decir que no se puede hacer deporte, o tomarse un
descanso? Todo se puede lograr con una
buena administración del tiempo y sin quedarse en los extremos. Recordando que
demasiado trabajo no es bueno, pero demasiado descanso tampoco lo es. De modo
que lo más importante es cambiar de mentalidad negativa, a positiva. Sin
exagerar el concepto. Pero presentar y mantener una actitud de realización.
Los proyectos familiares deben tener un espacio
abierto para la participación juvenil, porque el joven en un hogar puede servir
para dos cosas: Para ser una ayuda o para ser una carga. De modo que los
jóvenes deben presentar a sus padres ideas claras de madurez de acuerdo a su
edad. Porque bien es sabido que hay niños grandes que por “x” causa no han
logrado madurar adecuadamente y solamente desean perder su tiempo en cosas
vanas y sin provecho. Debemos tener en cuenta que: “Es bueno soñar despiertos, Pero no es bueno vivir de sueños.” Por lo tanto; no hablamos de sueños sino de
“METAS” De manera que los planteamientos que un joven presente a sus padres,
deberán ser sensatos y lo más importante es el compromiso que ese joven
adquiera con los que le apoyarán. Porque es muy fácil decir: “Mis padres tienen
obligación de ayudarme” Pero esa no es la mentalidad de un triunfador. La
mentalidad de un triunfador es: ¿Qué tengo? ¿De que dispongo? ¿Me faltan
brazos? ¡NO! ¿Me faltan piernas? ¡NO¡ ¿Estoy ciego? ¡NO! ¿ESTOY JOVEN? ¡Siiiiiii! ¿Entonces que
más quiero? En una ocasión los
discípulos del Señor no sabían como alimentar a una multitud de personas. Y él
les dijo: ¿QUE TIENEN, (de que disponen)? Dijeron: “Solamente unos peces y unos
panes” (Marcos 6: 38) ¿Y que pasó? ¡Los pusieron en las manos de UN TRIUNFADOR! Y simplemente fueron multiplicados. ¡Que
tremenda lección! El perdedor dice: “Si, pero ese era Dios” Y nosotros
preguntamos, ¿Acaso no somos sus hijos? ¿De que simiente somos? Muchachos, Jóvenes y señoritas. ¡NO TENEMOS
EXCUSAS!
CONTINUARÁ
EN LA PARTE #2 “EL
MATRIMONIO”.......