LA MAQUINA DE AFEITAR
Lo usan las damas y los caballeros y se vende por millones en el mundo entero y, sin
embargo, es fruto de la misma imaginación que deploraba el capitalismo. Es un
poco de utopía que está de incógnita en su baño.
Desde tiempos remotos el hombre se ha sometido
a toda clase de rigores para lograr una barba arreglada, sea corta, rasa, en
candado, estilo "inglés", "garibaldi" o "fu
manchú".
Como muestran pinturas rupestres, el hombre de
las cavernas se ocupaba de estos menesteres del mismo modo que su par
contemporáneo. En diferentes sitios arqueológicos se han encontrado
"hojillas" rudimentarias que datan del neolítico.
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El sílex afiliado fue el primer material de
que echó mano para deshacerse del vello feo. Luego experimentó con hierro,
bronce e incluso oro. Otros métodos más masoquistas también existen
desde la prehistoria misma: se sabe que nuestros antepasados practicaban,
como el hombre moderno, la depilación a punta de pinzas. Y en algunas
culturas los hombres se quemaban las puntas de los bigotes con herramientas
candentes. Una colección, en fin, de
opciones para una suave afeitada. |
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Corta-gargantas
En tumbas egipcias del año 4000 AC se han
hallado modelos más sofisticados de hojillas y pinzas.
En Mesopotamia y en Sumeria se cortaba
finamente la obsidiana para obtener las primeras.
En Grecia y en Roma se utilizaron hojas largas
de metal unidas a un mango a guisa de rasuradoras. Eran las afeitadoras de hoja
abierta o "corta gargantas", con las que la persona ponía,
literalmente, su vida en manos del barbero.
No fue sino hasta 1762 en que, por fin, alguien
ideó un método para proteger la integridad del afeitado.
El francés Jean-Jacques Perret inventó la
"afeitadora de seguridad", con la que la sólo el borde de la hoja,
fijada en forma perpendicular a un mango, estaría en contacto la piel.
Experto en la materia, Perret también escribió
un libro: "El arte de afeitarse uno mismo". Una técnica que estaba a
punto de convertirse un arte de lo cotidiano.
La idea en la mano
Ocurrió en algún lugar de Estados Unidos, en un
vagón de tren. King Gillette era un joven de Wisconsin, a quien el incendio de
la casa familiar obligó a buscar trabajo cuando tenía 16 años.
Gillette consiguió empleo con el empresario e
inventor William Painter, quien le ofreció un sabio consejo: fabrica algo que
se use y se tire, le dijo, y los clientes siempre tendrán que volver por más.
Aquella mañana de 1895 Gillette hacía las
maromas de costumbre para afeitarse en el baño del tren y salir entero.
Entonces se dio cuenta de que la solución la
había tenido todo el tiempo en la mano. La primera afeitadora práctica, de
seguridad y de hojilla desechable, era la puerta a la fortuna.
Desarrollar la idea tomó seis años. Le
aseguraron que era imposible fabricar una hojilla tan delgada, a un costo
razonable.
En 1901 un ingeniero del Técnico de
Massachussets, William Nickerson, dio con el material y la técnica apropiados.
Poco después se otorgó la patente, y en 1903 salieron a la venta las primeras
unidades. Para 1905 ya eran 90.000 las
afeitadoras fabricadas y Gillette, un millonario... inconforme.
Trasquilado
Gillette era un socialista utópico, que soñaba
con la creación de un sistema de cooperación universal, en el que no existiera
el egoísmo.
Imaginaba a sesenta millones de estadounidenses
viviendo en una gran metrópolis, servida por una sola gran empresa, de la que
todos serían accionistas.
El fabricante de afeitadoras escribió varios
libros, entre ellos "La Humanidad a la deriva", que dedicó a los
seres humanos, "pues para todos la esperanza de que escapen de un ambiente
de injusticia, pobreza y crimen es igualmente deseable".
De Gillette se dice que "nadie ha hecho
tanto por cambiarle el rostro a la Humanidad", pero no precisamente porque
hubiera logrado algo en el campo de la ingeniería social.
Sus ideas convencieron a pocos, y la gran
depresión de 1929 se llevó su imperio económico a la quiebra. El inventor murió
frustrado en 1932.
Su nombre, sin embargo, quedó, hasta
convertirse casi en sinónimo de la hoy imprescindible afeitadora.
Cronología
sin cortaduras
Neolítico.
El hombre se afeita desde que tiene barba.
Civilizaciones
antiguas. En Mesopotamia, Sumeria, Egipto, se
confeccionaban hojillas. En Grecia y Roma comenzaron a usarse las afeitadoras
de hoja abierta o "corta-gargantas".
1762. El francés Jean-Jacques Perret inventa la "afeitadora de seguridad.
1904. King Gillette recibe la patente por la afeitadora de seguridad de
hojilla desechable.
(Tomado de: Terra/
)
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(Tomado
de: Wikipedia. La enciclopedia libre)
Prehistoria
El hombre se
empieza a afeitar en la Edad de Piedra,
cuando descubre que puede decorar sus cuerpo de la misma forma que lo hace en
las paredes de las cuevas.
4000-3000 a.C.
Es probable que
las mujeres empezaran a depilarse el cuerpo en esta época mediante el fuego, el
raspado con piedra pómez o agresivas pociones a base de cal viva.
1500-1200 a.C.
Se encuentran en Dinamarca cuchillas de afeitar extraordinarias,
con escenas mitológicas grabadas en la hoja, un mango con forma de cabeza de
caballo y una funda de piel.
500 a.C.
Se populariza en Grecia llevar el pelo muy corto y la cara bien
afeitada. Alejandro Magno estaba
obsesionado con las caras bien afeitadas. En Roma,
mucho antes de convertirse en un imperio, las mujeres se afeitan la cabeza con
piedras afiladas y cuchillas de bronce.
También se arrancan las cejas con pinzas y usan cremas depilatorias con plantas
venenosas como la irritante bryonia.
400 a.C.
En la India, los hombres llevan el pelo y la barba bien
recortados, pero se afeitan el pecho, las mujeres se depilan parte del cuerpo con cuchillas y con
pinzas.
300 a.C.
Se abren las
primeras barberías en Roma, con barberos
traídos de Sicilia por un comerciante
griego llamado Ticinius Mena. Las cuchillas eran de hierro y se afilaban con
agua y una piedra de arenisca. La costumbre de afeitarse en Roma durará hasta tiempos de Adriano, que puso de moda la barba. La costumbre
era que los hombres se afeitaran por primera vez con 21 años y se celebrará una
fiesta. Sólo los soldados y los aprendices de filósofo estaban exentos de esta
costumbre.
50 a.C.
Julio César pone de moda
en Roma las caras depiladas y explica en
sus diarios que los británicos se afeitan todo el cuerpo, excepto la cabeza y
el bajo vientre.
60
Popea, la esposa
de Nerón, pondrá de moda la depilación
corporal con cremas tan exóticas y pintorescas como para contener grasa de
burro, vesícula de cabra sangre de murciélago y serpiente pulverizada.
100
El emperador Adriano ponde de moda las barbas en todo el
imperio.
500-1000
Las mujeres
cristianas, completamente tapadas, tienen la obligación de afeitarse todo el
cuerpo a diario con el fin de estar preparadas para el momento de la muerte.
840
Un conocido
músico y cantante venido de Bagdad que
se llamaba Zyriab abre el primer
instituto de belleza del mundo en la ciudad andaluza de Córdoba en tiempos de Abderramán
II. Zyriab no sólo revolucionó el mundo de la belleza, sino también
el de la música, con la introducción de la quinta cuerda y la cuña para tocar el laúd. Introdujo el pelo corto en los hombres y
el color blanco en verano e impuso el orden en las comidas, con las sopas de
primer plato, las carnes y pescados de segundo, y los dulces de postre.
1000
Durante este
periodo de la Edad Media, los hombres no
se afeitaban, y llevaban las barbas sin límite de crecimiento. No cambiarán las
cosas hasta las Cruzadas, en que los
viajeros que vuelven de Oriente aportan
las delicadezas de aquellos lugares.
1500
Cuando los
españoles llegan a América, descubren
que los indios de mesoamérica se afeitan con navajas hechas de obsidiana de los volcanes.
1600
La reina Isabel I de Inglaterra mantiene la costumbre de
su época de afeitarse las cejas y tener la cara muy blanca en presencia de
otras personas.
1770
El barbero
francés Jean-Jacques Perret escribe El
arte de afeitarse bien uno mismo, y propone el uso de una afeitadora de
seguridad que protege la afilada hoja con unas guardas de madera que evitan que
el corte sea demasiado profundo en caso de producirse.
1800
George
Bryan Beau Brummell pone
de moda en Inglaterra el gentleman de la moda que se afeita varias veces al día
y se depila los cabellos sobrantes con pinzas. Brummell huirá endeudado a Francia y morirá en 1840 en un asilo para locos.
1830
En Estados Unidos, los hombres deben salir a la
calle afeitados y con la cabeza cubierta.
1880
En Estados Unidos, los hermanos Kampfe patentan la
primera afeitadora de seguridad, con una protección de piel en uno de los lados
de la hoja.
1895
El estadounidense
King Camp Gillette, tratando de encontrar
un producto que tuviera que reponerse cada día, y siendo un hombre viajero, que
se afeitaba a diario y ponía en peligro su rostro cuando lo hacía en el
trepidante lavabo de un tren, idea la maquinilla de afeitar que protege la
hoja, no con una funda de piel, sino con dos piezas metálicas que impiden que
ésta se desplace hacia los lados y pueda cortar la cara.
1901
Gillette y el
ingeniero William Nickerson llevan a cabo
el invento con una hoja afilada por dos de sus lados, la hoja de afeitar que
persistirá hasta nuestros días y que empieza a comercializarse en 1904.
1910
Willis G. Shockey patenta la predecesora de la afeitadora
eléctrica, una máquina cuyas cuchillas se accionan mediante una rueda accionada
a mano que dura un cierto tiempo.
1914-1918
Durante la Primera Guerra Mundial, el gobierno americano compra
3,5 millones de maquinillas y 36 millones de holas. Durante este periodo, en Estados Unidos, varias compañías, como Wilkinson, convencen a las mujeres de que deben
depilarse las axilas para parecer más femeninas.
1920-1930
El cine de Hollywood convence a las mujeres de que deben
depilarse las cejas y luego volverselas a pintar para adquirir la belleza
requerida. Las actrices americanas duermen y se levantan de la cma
perfectamente maquilladas y depiladas.
1921
El coronel Jacob Schick, del Ejército americano, inventa la
maquinilla repetidora, que almacena varias hojas y permite cambiarlas sin
tenerlas que tocar. En 1925 crea una empresa que se llama Magazine Repeating
Razors, y empieza a comercializar las maquinillas en 1926.
1927
El mismo Jacob
Schick inventa la afeitadora eléctrica en seco, de hojas oscilantes. Vende la
empresa anterior y centra todos sus esfuerzos en comercializar la nueva
máquina, que se pondrá a la venta por fin en 1929, aunque no tendrá la patente
hasta 1931.
1939
Alexander
Horowitz, que trabajaba
en la casa Phillips holandesa, inventa
una afeitadora eléctrica cuya hoja no es vibratoria, sino giratoria, de modo
que hace menos ruido, y además tiene dos cabezales.
1960…..
A partir de aquí,
las empresas no hacen más que espandirse. Aparecen las maquinillas desechables
de plástico, que permiten uno o dos afeitados, y las afeitadoras eléctricas se
perfeccionan. También lo hacen los sistemas y las cremas depilatorias, hasta la
actualidad, sin grandes novedades en cuanto a los resultados de un buen
afeitado. (Tomado
de: Wikipedia. La enciclopedia libre)
NOTA: Este
artículo es presentado a Ud. Por cortesía de “La Restauración Prometida”,
Quedando a opción de cada lector la investigación del mismo en las fuentes
antes citadas.
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