Boletín  de   Orientación Cristiana    # 140

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“La lucha entre el bien y el mal.”

 

LA VIDA DEL HOMBRE SIN EL MAL

 

&    16) Y he aquí, uno llegándose le dijo: Maestro bueno, ¿qué bien haré para tener la vida eterna?  17) Y él le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno es bueno sino uno, es á saber, Dios: y si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos.  (Mateo 19: 16 – 17)

 

Posiblemente en alguna época de nuestra vida hemos pensado sobre lo que sería vivir sin el mal. Sin embargo es difícil imaginar como sería un mundo donde las personas pudieran solamente pensar en hacer el bien, por la sencilla razón de que Dios advirtió al hombre desde el principio, que el árbol de ciencia del bien y del mal no le convenía.

 

Pero el hombre decidió probar y ahora nosotros sabemos ambas cosas y no es posible que el actual sistema de vida funcione sin el mal.

 

En nuestro sistema de vida, la muerte es un mal necesario por causa de la ley del desgaste, la cual permite que toda materia envejezca, por lo tanto observamos que la muerte de los seres humanos, animales y árboles son males necesarios porque permite que las nuevas generaciones substituyan a las que se van deteriorando.

 

&    Y vio Jehová que la malicia de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal.  (Génesis 6: 5)

 

Vemos entonces que el ser humano está obligado por el sistema de pecado a realizar el mal, por el simple hecho de nacer en los terrenos del mal y eso le marca con una naturaleza pecaminosa.

 

Sin embargo; en Su gran sabiduría eterna Dios proveyó un sacrificio que abogara por el inocente para no dañarlo, hasta que el tal llegue a una edad de conciencia de pecado. De tal forma que un niño o niña, si importar hijo de quien sea, de padres buenos o malos, la sangre de Jesucristo le mantiene limpio hasta que llegue a la edad en la cual su pecado le comience a contar. Y eso fue llamado “La edad de la contabilidad”

 

Analizando las escrituras  podemos ver que Jesús era un niño de apenas 12 años cuando estaba en el templo hablando con los doctores (Lucas 2:  40 - 46)

 

Esta es la única escritura que nos da una idea para entender que después de los doce años la persona sale debajo de la sangre y comienza a tener conciencia del pecado y  entiende hasta cierto nivel la diferencia entre el bien y el mal.

De modo que allí comienza la necesidad de un mayor cuidado de parte de los padres para conducir de manera apropiada los pasos de sus hijos, para indicarles lo que les conviene y lo que no,  para el resto de sus vidas hasta que ellos hagan la decisión de entregar sus vidas a Dios.

 

Por lo tanto entendemos que la vida del hombre sin la compañía del mal, por el momento no es posible. ¿Por qué? Porque hay una ley natural en los miembros que forman el cuerpo que los lleva cautivos a la ley del pecado.

 

&    Así que, queriendo yo hacer el bien, hallo esta ley: Que el mal está en mí.  (Romanos  7:  21)

      

&    AHORA pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme á la carne, mas conforme al espíritu.  2) Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte. (Romanos  8: 1 – 2)

 

Podemos decir que una cosa es vivir de forma carnal y otra vivir de forma espiritual.  Lo primero es vivir satisfaciendo los deseos de la carne que normalmente conduce a una vida de costumbres inclinadas al mal.

Lo segundo es vivir la vida que el Espíritu de Dios le influye a la persona que ha nacido de nuevo y su naturaleza de pecado fue substituida por la naturaleza de Dios, inyectándole una vida e ideas distintas a lo normalmente conocido. Su manera de actuar, de hablar y de conducirse será diferente.

 

El mensajero de Dios. W. Branham dice:

*  Y yo digo esto por la autoridad de la Palabra de Dios, que cada bebé que está bajo la edad de contabilidad, si muere va a la Gloria. Sí señor. Cristo murió para quitar el pecado del mundo... todos nacimos en pecados, pero cuando Él murió, Él quitó el pecado. Y cuando usted viene a la edad de contabilidad entonces usted es responsable de ahí en adelante ¿Ve?... usted no es responsable por algo que usted no hizo....... Pero el bebé no tiene pecado, no se le cuenta por lo que él hace, y Cristo murió para liberar ese bebé. Y yo... si es nacido de un padre borracho o lo que pudiera ser, el bebé va al Cielo. Yo creo eso. Y creo que eso vendrá en reconocimiento de la cruz cuando eso llegue allí, él sabe que Cristo murió por ellos. Yo creo eso. Sí señor.   (Será Como Se Me Fue Dicho  Agosto 18 – 1950)  

 

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